Skip to main content

Cuando la pizza se convierte en cura: la colaboración con la Fundación Castellini

 

La pizza es tradición, estilo, convivencia, y el gesto que acompaña al amasado de la masa es sin duda una mezcla de arte y técnica. Pero también puede ser un gesto con valor terapéutico. La Scuola Italiana Pizzaioli ha abordado este aspecto en una importante colaboración con la Fondazione Castellini de Melegnano.

De hecho, la Fundación Castellini dirige la Casa di Ananias, una comunidad psiquiátrica terapéutica con sede en Melegnano, cerca de Milán. El proyecto de colaboración tuvo lugar en 2025 y consistió en 10 reuniones con grupos de 5-6 pacientes cada uno. ¿El objetivo? Incorporar la preparación de pizza a un itinerario de rehabilitación para los pacientes del centro. La participación fue elevada, y la satisfacción expresada por los participantes confirmó inmediatamente el mérito de la iniciativa.

El valor rehabilitador de la elaboración de pizzas era el verdadero núcleo del proyecto. Como subraya el equipo clínico de la Fundación Castellini, los beneficios de este tipo de actividad son realmente concretos y múltiples. En efecto, hacer una pizza requiere seguir una secuencia precisa de acciones -pesar, amasar, extender, rellenar, hornear- que entrena la memoria procedimental y la capacidad de concentración. La manipulación de la masa estimula la coordinación motora y la motricidad fina. Además, trabajar en grupo por un objetivo común refuerza la dinámica social y la capacidad de colaboración.

También hay un aspecto que no debe subestimarse: al final del proceso, hay un resultado tangible. Una pizza de verdad, hecha con las propias manos. Este momento tiene un efecto directo sobrela autoestima y la sensación de competencia, contrarrestando esos sentimientos de inutilidad que suelen acompañar a las dificultades psíquicas. Por último, el momento de la comida compartida demostró ser siempre un valioso espacio de socialización y diálogo, que ayuda a reducir el aislamiento. Y, como señalaron cada vez los pacientes participantes: ¡la pizza estaba deliciosa!

Apoyar este proyecto representó una aplicación concreta de algo en lo que Scuola Italiana Pizzaioli cree: la pizza es un acto que conecta a las personas, que requiere cuidado y atención, y que puede tener un valor mucho más allá de la mesa. Por ello, el equipo de la Scuola se siente orgulloso de haber puesto sus conocimientos a disposición de un proyecto tan significativo, y espera continuar esta colaboración.

preloader